Los Felos de Maceda Aunque a menudo se confunden con los Peliqueiros de Laza o los Cigarróns de Verín, los Felos de Maceda tienen una identidad propia y un carácter distintivo: La Vestimenta: Lucen una careta de madera tallada con una sonrisa burlona y una mitra de cartón decorada con motivos de la fauna local (habitualmente aves o lobos). Visten camisas blancas, corbata, una chaqueta corta con flecos y medias de lana negra. El Sonido: Lo más característico son las chocas (encerros) colgadas de un cinturón de cuero, que anuncian su llegada con un estruendo rítmico mientras corren o saltan. El Comportamiento: El Felo es una figura de autoridad absoluta. Tiene permiso para asustar, saltar sobre la gente y usar su látigo (zamarra), pero no se le puede tocar. Su origen se asocia a antiguos recaudadores de impuestos o vigilantes, mezclado con ritos de fertilidad. Diferenciación: A diferencia de sus "primos" de otras villas, los Felos suelen recorrer las aldeas de la sierra, manteniendo un espíritu más rural, salvaje y errante.